Otra página en blanco
esta vez en París,
donde estuvo el temeroso Baudelaire,
donde hubo un beso sin respuesta
y otro por partida doble.
Donde vive una emoción arrodillada
en cada esquina
entre una piedra rosa y otra gris.
Donde reside la vida sin vuelta atrás
y sin pupilas hacia delante.
Comentarios
Molt be i sort, que sur molt per els " cuarenta principales".
Una besada