Llamada exprés

Me acordé de ti después de mucho tiempo y no dudé en marcar el teléfono que tenía grabado en la memoria. Sonó y no te pusiste pero al segundo devolviste la llamada. No tenía nada que decirte, simplemente saber que todo iba bien a pocos kilómetros de distancia. Matar a saudade, como dirían nuestros vecinos los oradores brasilenhos. Nosotros éramos el punto de inflexión de una llamada exprés con desenlace desconocido.

- Hola primo, soy tu prima ¿y sabes qué? -Sin darte tiempo a responder seguí con mi monólogo interior y continué; ayer fui a un recital de poesía de Joan Margarit y dijo algo maravilloso. Ya no me acuerdo qué pero terminé llorando.
- ostia qué bonito, pues yo he ido con una amiga al Empordà, ¿lo conoces?, tiene un verde precioso, inimaginable en esta Barcelona. Piérdete por allí, es fantástico. ¿y el trabajo?
- estoy enamorada de él y no exagero, con el periodismo toco muchos temas y supongo que cuando encuentre el mio me quedaré en él. Ahora estoy experimentando.
- Bonito proceso

Sin querer volví al tema incial y te dije: - ayer, después del recital me acerqué al viejo poeta de la ciudad y le comenté que era una joven periodista con ansias de entrevistarlo y sin pedirme "para qué medio" me escribió su número privado en "Barcelona amor final", su último libro que devoré hasta altas horas de la madrugada el viernes de carnaval. Se la voy a hacer, sabes, ya tengo algunas preguntas.
- claro que sí, prima. Pues yo sigo con los trabajos temporales pero llevando los meses con fuerza porque las cosas al final siempre salen. Qué no le hemos hecho nada malo a nadie - reflexionaste en voz alta.
No pregunté quién era ese "nadie" tan poderoso que podía convertir una vida en un suplicio porque no era el momento y continuaste: - yo ahora estoy en una etapa de sincronismo temportal.
- ¿qué significa eso?
- que no dejo los pensamientos demasiado tiempo en mí para no pudrirlos, que los sacó en estado natural, casi puro, en cuanto los pienso. Necesito volver al joven entusiasta, con ganas de agilidad porque me estaba estancando en mi perfecta blancura.
- como debe ser, coherente con uno mismo.
- Espera que me despido de un amigo, dijiste

El silencio no me dio tiempo a asimilar las palabras que habías pronunciado cuando estabas de vuelta. -Ya estoy aquí, y gracias por llamar el día de mi santo.
- ¡Ostia, felicidades!
- (Risas), yo también me he enterado hoy
- (Risas) Simplemente tenía ganas de oírte y saber en qué fase existencial estabas.
- Pues ya lo sabes, en la de decir lo que siento.
- Me alegro y espero que nos veamos pronto.

Durante aquella llamada expres_amente compartimos nuestros estados de ánimo sin preguntarnos "¿cómo estás?". (pregunta demasiado usada y sin sentido que en la mayoría de ocasiones es dicha sin ser respondida y con oídos sordos para escucharla).

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
cuando te interesa saber de verdad ''como esta'' alguien no le preguntas, ¿como estas?
Creo que es una pregunta que ayuda a salir del paso en algunas ocasiones, una pregunta de la que no esperas respuesta, una pregunta Sorda y Muda.

Me encanta leerte.


Lara.*
Anónimo ha dicho que…
Reflexionar, me gusta, decir:
com estas?
Es una frase feta des meu vocabulari molt petit.

Ves xerro el Mallorqi, molt malament, n'Antonia ja el xerra millor que "JO".

Un abraçada molt forta.
llamj
María ha dicho que…
Cuántas veces lo he compartido, Joana. A mí también me apasionan tus palabras.

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